4 de agosto de 2016

La astucia anticonceptiva


No tener hijos debe ser tan espontáneo como cualquier otra decisión en la vida, que no se castigue pero que tampoco se celebre. La espontaneidad de la que hablo es sin duda la misma que se debe tener ante cualquier caso que converja alrededor de la diversidad, lo que para esta época es, entre tanto, plausible.

No se celebra el optar por una vida sin hijos, pues hablar de ello como una opción válida no necesariamente debe tomar como referente el caso contrario, es notorio que hay un cierto entusiasmo juvenil por ensimismarse en sus propias vidas: placeres, libertades, proyectos y algunos pseudoargumentos que en ocasiones publicitan frente a otros como una ventaja social, apta para las dinámicas a las que nos somete la sociedad actual.

Ahora, con 25 años de edad decidí no tener hijos, no obstante admiro a quienes son o quieren ser padres, sea por ocasión de planearlo o no, quienes dedican parte de su vida a ejercer dicha condición son personas que demuestran que una vida con hijos puede afrontar todo tipo de angustias y no por ello resta posibilidades, ni de felicidad ni de comodidad. En general, se trata de desmitificar la paternidad como una contingencia adversa.

No olvidemos que la anticoncepción es un invento reciente, en cambio, la concepción es más espontanea que nuestras opiniones y ser padre es más probable que muchos otros imaginarios que tengamos para nuestra vida futura. Negarse a ello no puede vanagloriarse como brillantez o astucia frente a lo que es por sí mismo natural.

Decidir por una vida sin hijos se trata de coherencia en cuanto intereses de cada quien: profesionales, personales, sociales, de clase etc; no obstante, serviría de argumento en la medida en que no se origine en temores individuales. Economía, libertad/libertinaje, el riesgo de educar “criminales” que luego serían parte de la sociedad; son elementos que enunciados solo ubican esta valiosa decisión en un estatus de egoísmo y miedo, estatus que por su validez y seriedad no se merece.

*Taller de Opinión es un proyecto de

El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades e instituciones vinculadas con el proyecto.

Publicado en Taller de Opinión del Diario EL COLOMBIANO

Estás en el último post